Cómo afinar la guitarra de oído, paso a paso
Para afinar la guitarra de oído se compara cada cuerda con otra que ya está afinada. En el método clásico, la sexta cuerda pisada en el quinto traste tiene que sonar igual que la quinta al aire, y así sucesivamente hasta la primera, con una sola excepción: la segunda cuerda se compara con la tercera pisada en el cuarto traste.
Así la guitarra queda afinada consigo misma, y para tocar sin acompañamiento no hace falta más. Si vas a tocar con otros o con grabaciones, además tiene que estar a 440 Hz, y para eso necesitas una nota de referencia de la que partir.
Primero, una nota de referencia
La primera cuerda que afines marca la altura de todas las demás. Si la sexta está un poco grave, la guitarra entera quedará un poco grave, aunque suene bien consigo misma.
Puedes sacar la referencia de cualquiera de estos:
- Un piano o un teclado afinado: el Mi más grave de la guitarra es el segundo Mi por debajo del Do central del piano.
- Un diapasón de horquilla en La 440: golpéalo, apoya la base sobre la tapa de la guitarra y compara con la primera cuerda pisada en el quinto traste, que es ese mismo La.
- Otro instrumento que ya esté afinado, como la guitarra de un compañero.
- Un afinador, sólo para la sexta cuerda, si quieres practicar el oído con las demás.
Si no tienes ninguno, afina la sexta a una altura que te parezca razonable, sin tensarla más de lo normal, y sigue. La guitarra sonará bien sola, aunque no esté a 440.
Cómo escuchar si dos notas están afinadas
Cuando dos notas están muy cerca, cuesta decir cuál es más aguda. Es más fácil dejarlas sonar a la vez y escuchar los batidos.
Dos notas casi iguales sonando juntas hacen que el sonido lata: se oye un vaivén de volumen. Cuanto más lejos están las notas, más rápida es la ondulación. Al girar la clavija en la dirección correcta se va frenando, y cuando desaparece y el sonido queda quieto, las dos notas son iguales. Si se acelera, estás girando hacia el lado contrario.
Llega a la nota siempre desde abajo, tensando. Si te pasas, afloja hasta quedar por debajo y vuelve a subir, para que la clavija quede cargada y la cuerda no ceda al empezar a tocar.
El método del quinto traste
Sólo necesitas una cuerda afinada para empezar. Con la sexta ya afinada a tu referencia:
- Pisa la sexta cuerda en el quinto traste: suena un La. Afina la quinta cuerda al aire hasta que suene igual.
- Pisa la quinta en el quinto traste: suena un Re. Afina la cuarta al aire con él.
- Pisa la cuarta en el quinto traste: suena un Sol. Afina la tercera al aire con él.
- Pisa la tercera en el cuarto traste, no en el quinto: suena un Si. Afina la segunda al aire con él.
- Pisa la segunda en el quinto traste: suena un Mi. Afina la primera al aire con él.
Entre las demás cuerdas vecinas hay cinco trastes de distancia, y entre la tercera y la segunda, cuatro; por eso ese paso cambia.
Como cada cuerda depende de la anterior, un error pequeño se arrastra a todas las que vienen detrás. Pisa justo detrás del traste, siempre con la misma presión y sin apretar de más, porque una cuerda apretada con fuerza suena algo más aguda.
Afinar con armónicos
Los armónicos son las notas agudas y limpias que salen al apoyar un dedo sobre la cuerda justo encima del traste, sin pisarla, y levantarlo en cuanto pulsas. Siguen sonando aunque quites la mano, así que puedes girar la clavija mientras escuchas, y los batidos se oyen con mucha claridad.
Se comparan de dos en dos:
- Armónico del traste 5 de la sexta con el armónico del traste 7 de la quinta.
- Armónico del traste 5 de la quinta con el del traste 7 de la cuarta.
- Armónico del traste 5 de la cuarta con el del traste 7 de la tercera.
- Para la segunda, el armónico del traste 7 de la sexta con la segunda al aire.
- Para la primera, el armónico del traste 7 de la quinta con la primera al aire.
Este método deja una pequeña desviación. Los armónicos dan intervalos puros, y los trastes reparten la octava en doce semitonos iguales, que no lo son del todo. La diferencia es de unos 2 cents por cuerda (un cent es la centésima parte de un semitono) y se va sumando: la tercera puede acabar unos 6 cents grave y la segunda un par de cents aguda, y esos 8 cents entre las dos bastan para que algunos acordes suenen raros. Después de los armónicos, repasa esas dos cuerdas con las comprobaciones de la sección siguiente.
Comprueba el resultado con octavas y acordes
Al acabar, estas comparaciones sacan a la luz los errores que se hayan ido sumando:
- La cuarta cuerda pisada en el segundo traste es un Mi, una octava por encima de la sexta al aire: tocadas juntas tienen que sonar limpias, sin batido.
- La segunda pisada en el quinto traste tiene que sonar igual que la primera al aire.
- La primera al aire está dos octavas por encima de la sexta, y juntas tampoco deben batir.
- Toca acordes abiertos de seis cuerdas, como Mi mayor o Sol mayor. Si uno suena raro, busca qué nota desentona y retócala un poco.
Al tensar unas cuerdas, el mástil cede un poco y las otras se mueven, así que es normal tener que dar una segunda vuelta, sobre todo si la guitarra estaba muy desafinada o lleva puente flotante.
En el bajo y en el ukelele
El bajo de cuatro cuerdas tiene las mismas notas que las cuatro cuerdas graves de la guitarra, Mi, La, Re y Sol, una octava más abajo. El método del quinto traste vale para todas sus cuerdas, sin la excepción de la guitarra, y los armónicos de los trastes 5 y 7 funcionan igual. En el bajo los armónicos ayudan todavía más, porque las notas graves cuestan más de comparar.
En el ukelele, con la afinación habitual Sol-Do-Mi-La (G-C-E-A), la referencia es la tercera cuerda, el Do. Pisada en el cuarto traste da el Mi de la segunda, y la segunda pisada en el quinto traste da el La de la primera. La cuarta, el Sol, es más aguda que la tercera, así que se compara con la segunda pisada en el tercer traste, que da ese mismo Sol.
¿De oído o con afinador?
Afinar de oído te saca del apuro cuando no tienes un afinador a mano, y con la práctica aprendes a oír si la guitarra suena bien más allá de lo que marque el indicador.
En un sitio con ruido, en cambio, los batidos no se oyen, y sin una referencia externa la guitarra no estará a 440. Para tocar con otros, grabar o afinar deprisa antes de un ensayo, un afinador es más preciso y más rápido. También se pueden combinar: afinar con el afinador y comprobar de oído con un par de acordes.
Preguntas frecuentes
¿Se puede afinar una guitarra sin ninguna referencia?
Sí, pero sólo quedará afinada consigo misma. Afina la sexta cuerda a una altura razonable y el resto con el método del quinto traste. Sonará bien si tocas sin acompañamiento, aunque probablemente no coincida con otros instrumentos ni con las grabaciones, que casi siempre están a 440 Hz.
¿Por qué la segunda cuerda se afina en el cuarto traste y no en el quinto?
Porque en la afinación estándar todas las cuerdas están separadas por una cuarta, que son cinco trastes, salvo la tercera y la segunda, que están a una tercera mayor, cuatro trastes. Por eso, para afinar la segunda, la tercera se pisa en el cuarto traste.
¿Qué son los batidos al afinar?
Es la ondulación que se oye cuando suenan a la vez dos notas casi iguales. Cuanto más cerca están, más lenta es, y cuando desaparece, las dos notas están afinadas entre sí.
¿Es mejor afinar de oído o con afinador?
Para precisión y rapidez, con afinador, sobre todo si vas a tocar con otros. De oído sirve para salir del paso cuando no tienes afinador y para comprobar después que los acordes suenan bien.
¿Cómo afino la guitarra con un piano?
Toca en el piano el segundo Mi por debajo del Do central y afina con él la sexta cuerda al aire. A partir de ahí, afina el resto con el método del quinto traste o compara cada cuerda con su nota en el piano: La, Re, Sol, Si y Mi.
Páginas relacionadas
- Afinador de guitarra: para fijar la referencia o comprobar cómo te ha quedado
- Afinación estándar de guitarra: las notas y frecuencias de cada cuerda
- Afinador de bajo
- Afinador de ukelele
Actualizado el